Cuáles son las torres de mayor altura en este momento y qué características tienen. Los nuevos nombres que se sumaron al paisaje de las ciudades y los casos emblemáticos​

La carrera por llegar a las nubes siempre despertó una febril competencia entre los países líderes (y también otros), traducida en construir las torres más altas del mundo. Símbolos de la arquitectura de vanguardia, imagen insustituible del horizonte de las ciudades en las que están emplazados, los edificios que ostentan el título de los más altos se transforman en una atracción turística en sí mismos y siguen desafiando los límites a medida que se suma uno nuevo a la lista.​

Durante décadas, Estados Unidos, y la ciudad de Nueva York en particular, tuvo el patrimonio exclusivo de los edificios emblemáticos que, además, eran los más altos. El mítico Empire State, construido en 1934, es el mejor ejemplo de una construcción que se transformó en un ícono invaluable. Hubo otras, como la Torre Sears (luego, Willis) en Chicago, y hasta las torres Petronas en Kuala Lumpur, Malasia, diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli, que también ocuparon en su momento un lugar destacado y hoy siguen siendo un punto de referencia en cualquier visita a esas urbes. Pero las torres más altas se ubican hoy en Medio Oriente y, mayoritariamente, en Asia, donde China hace valer su poderío económico a través de esos desarrollos imponentes.​

Según el Council of Tall Buildings and Urban Habitat, una entidad sin fines de lucro que recopila información sobre arquitectura y estudia los avances en las ciudades, el ranking de los cinco edificios más altos del mundo en este momento es encabezado por el Burj Khalifa, ubicado en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, con 828 metros. Inaugurado en 2010, fue diseñado por el arquitecto Adrian Smith de la firma Skidmore, Owings & Merrill y simboliza la riqueza de ese país con su impresionante diseño de 163 pisos inspirado en la arquitectura islámica. Como dato de color, en la cuarta película de la saga “Misión Imposible”, del año 2011, Tom Cruise escala varios pisos de la entonces flamante torre que sobresale en medio del desierto. Su construcción demandó una inversión superior a los US$1000 millones.​

El segundo edificio más alto del mundo en este momento es el Shanghai Tower, de 632 metros. Con 128 pisos, fue terminado en 2015 y su diseño se distingue por la forma que adopta, que simula estar retorcido. Toda su superficie está cubierta de vidrio y cuenta con una estructura preparada para resistir las vibraciones sísmicas. ​

Tercero en el ranking se ubica el Abraj Al Bait Clock Tower, situado en La Meca, Arabia Saudita. Alcanza los 601 metros de altura y es parte de un complejo de siete enormes edificios, uno de ellos de 120 pisos perteneciente a un hotel con nada menos que 10.000 habitaciones. Lo distingue en su diseño una gran esfera de reloj en lo más alto, visible a la distancia. Fue terminado en 2012 y es un símbolo de la importancia religiosa de La Meca.​

En el cuarto puesto aparece otra torre ubicada en China, Ping An International Finance Centre, alocada en la ciudad de Shenzhen. Tiene 115 pisos distribuidos en 599 metros y fue diseñado como centro financiero y comercial por el estudio Kihn Pedersen Fox para la aseguradora Ping An. Fue inaugurado en 2017.​

En quinto lugar figura otra torre asiática, pero en este caso en otro país de alto crecimiento en las últimas décadas, Corea del Sur. La Lotte World Tower alcanza los 555 metros en la capital, Seúl, y también abrió sus puertas en 2017. De usos mixtos entre hotel de lujo, oficinas y residencias, el edificio de 123 pisos se luce de noche con su iluminación y ocupa hoy un lugar destacado en el paisaje de la moderna ciudad. Al momento de su apertura, tuvo el ascensor más rápido del mundo.​

​La lista de las torres más altas del mundo tiene muchos más exponentes y es muy dinámica: de hecho, hay dos edificios que en breve entrarán en los primeros puestos del ranking cuando estén terminados. Uno es el bautizado Merdeka, en Kuala Lumpur, que con sus 678 metros repartidos en 118 pisos desbancará a la Shanghai Tower como el segundo desarrollo más alto del mundo y el primero, lógicamente, en el país de las mencionadas Torres Petronas. El otro, el Goldin Finance en Tianjin, China, de 597 metros y 128 pisos, cuya estructura tiene un remate con forma de diamante.​

Entre el sexto y el décimo edificio por altura figuran otras obras emblemáticas de estos tiempos, como el One World Trade Center, de Nueva York, levantado en las inmediaciones de donde estaban las torres gemelas antes del atentado terrorista de 2001, en el downtown de Manhattan. El One World Trade Center se inauguró en 2014 y tiene 541 metros. Es el edificio más alto del continente americano.​

El Taipei 101, en el centro de Taipei, capital de Taiwán, también merece mención, ya que con sus 508 metros fue la torre más alta del mundo durante seis años, entre 2004 (año de su apertura) hasta 2010, cuando la riqueza de Medio Oriente dio a luz al Burj Khalifa. ​

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